OpenAI anunció el 19 de agosto que mantiene la Retención Cero de Datos (ZDR, el compromiso de no guardar los prompts ni las respuestas de un cliente una vez procesada la solicitud) para sus modelos de frontera, y presentó en simultáneo un sistema nuevo, Private Safety Processing, pensado para vigilar el uso indebido sin acumular ese contenido. La empresa lo confirmó en su blog oficial y en un posteo de su cuenta en X.
El anuncio llega seis semanas después de que Anthropic empezara a exigir, desde el 9 de junio, la retención de datos por 30 días en sus modelos de mayor capacidad. Las dos compañías, ambas fuentes que este medio sigue de cerca, quedaron con posturas opuestas sobre cuánto contenido de un cliente conserva un laboratorio de inteligencia artificial y quién puede revisarlo.
Cómo funciona Private Safety Processing
El sistema usa procesos automatizados para buscar patrones de uso indebido a través de varias interacciones relacionadas entre sí, sin darle al personal de OpenAI acceso al contenido original de los prompts o las respuestas. Cuando detecta una señal de riesgo, la empresa recibe una descripción acotada del tipo de actividad, no el texto completo de la conversación, según el propio comunicado de OpenAI.
Los datos de los clientes elegibles pueden quedar en infraestructura que administra el propio cliente, o guardados por OpenAI bajo claves de cifrado que el cliente controla. Por ahora, el sistema alcanza solo a cuentas empresariales y de API elegibles, no a los planes de consumo de ChatGPT (Free, Plus, Go o Pro). OpenAI planea un lanzamiento más amplio en septiembre, junto con un documento técnico que detalle el mecanismo.
El contraste con Anthropic
| OpenAI (Private Safety Processing) | Anthropic (modelos cubiertos) |
|---|---|
| Retención cero; solo una señal acotada llega a la empresa si hay riesgo | Retención de 30 días de prompts y respuestas |
| Vigencia: en vista previa desde el 19 de agosto de 2026 | Vigencia: desde el 9 de junio de 2026 |
| Alcance actual: clientes empresariales y de API elegibles | Alcance: Claude Fable 5 y Claude Mythos 5, en toda plataforma que los ofrezca |
Según Anthropic, por defecto ningún empleado de la empresa puede leer las conversaciones retenidas. La revisión humana ocurre solo por una vía controlada, cuando un sistema automatizado de confianza y seguridad marca contenido, y la ejecuta un grupo reducido de revisores aprobados. Pasados los 30 días, los datos se eliminan de forma automática, salvo que hayan sido marcados o deban conservarse por una obligación legal. Bajo esa política, Fable 5 y los modelos de clase Mythos no pueden operar con acuerdos de retención cero, sin importar los términos de contratos previos, de acuerdo con el propio centro de privacidad de Anthropic.
Una competencia que se libra en la letra chica
TechCrunch encuadró el anuncio de OpenAI como un intento de sacarle ventaja a Anthropic en el terreno de la privacidad empresarial, en momentos en que clientes que manejan datos sensibles habían planteado reparos frente a la retención obligatoria de 30 días. Ninguna de las dos empresas presentó su política como una concesión: OpenAI la describe como una forma de sostener la seguridad sin resignar la retención cero; Anthropic sostiene que la ventana de 30 días fortalece el monitoreo de seguridad de sus sistemas más capaces.
Lo que todavía falta es el documento técnico que OpenAI prometió para septiembre, la pieza que permitiría evaluar con precisión qué tan acotada es en la práctica esa "señal limitada" que la empresa recibe cuando el sistema detecta un riesgo.

