Turquía dio el paso que anticipaba desde julio: pedir que la maquinaria policial internacional persiga al jefe de gobierno de otro país. El Ministerio de Justicia turco instruyó este fin de semana a Interior y a Cancillería para que tramiten ante Interpol una notificación roja contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el teniente del ejército israelí Afek Moskovitch, según reportó Al Jazeera. El pedido se apoya en las órdenes de captura que la 11ª Corte Penal Superior de Estambul dictó el 14 de julio dentro de una causa con 35 imputados, por cargos de genocidio, crímenes de lesa humanidad, tortura, daño a la propiedad y secuestro de medios de transporte.

El expediente nace de un hecho puntual. El 18 y 19 de mayo, fuerzas israelíes interceptaron en aguas internacionales, a unos 460 kilómetros de Gaza, a la Global Sumud Flotilla, una misión civil que buscaba llevar ayuda humanitaria al enclave.

429 activistas de cerca de 40 países quedaron detenidos en ese operativo.

La mayoría fue deportada a Estambul el 21 de mayo. A Moskovitch, además, la causa turca lo señala por su presunta participación en la destrucción del Hospital de la Amistad Turco-Palestina, en Gaza.

El ministro de Justicia turco, Akin Gürlek, defendió el pedido en estos términos:

"No permitiremos que se tape lo que pasó en Gaza ni que los responsables queden protegidos por un escudo de impunidad."

Gürlek agregó que su gobierno va a "usar de manera resuelta todas las herramientas que ofrece el derecho nacional e internacional". La oficina de Netanyahu respondió el mismo día con una descripción de Recep Tayyip Erdogan como "dictador antisemita", al que acusó de "masacrar kurdos", "albergar terroristas de Hamas", "ocupar la mitad de Chipre" y "encarcelar a récords de periodistas y políticos opositores". Calificó el pedido turco de "intento patético de intimidar" a los soldados y dirigentes de "la única democracia real de Medio Oriente" y prometió "actuar con fuerza" ante lo que definió como intentos turcos de desestabilizar la región.

Turquía, miembro de la OTAN, ya había emitido órdenes domésticas contra Netanyahu antes de este pedido a Interpol, y no es el único país que mueve piezas judiciales por la guerra en Gaza: Francia, Italia y Australia abrieron procesos propios contra funcionarios israelíes, de acuerdo con Al Jazeera.

2014 (Mavi Marmara) 2026 (Sumud)
4 ex jefes militares israelíes, sin arrestos Netanyahu y un teniente en actividad

La comparación con 2014 no es casual. Ese año, un tribunal turco había pedido notificaciones rojas contra cuatro ex jefes militares israelíes por el asalto de 2010 al Mavi Marmara, que dejó diez ciudadanos turcos muertos. Nadie fue arrestado, y el caso se cayó en 2016, cuando Ankara y Tel Aviv firmaron un acuerdo de normalización que incluyó compensación para las familias de las víctimas y restricciones a nuevos reclamos legales.

Esta vez el contexto es otro: la guerra en Gaza sigue abierta, la crisis humanitaria continúa y la confianza diplomática entre los dos gobiernos está más deteriorada que en 2014, lo que hace menos probable una salida negociada como la de entonces. El resultado, sin embargo, depende de un cuerpo que no responde a ninguno de los dos gobiernos. Interpol revisa cada pedido contra su propio reglamento, que en el artículo 3 le prohíbe intervenir en casos de carácter político, militar, religioso o racial, y ningún país miembro está obligado por ley a actuar sobre una notificación roja aunque la organización la emita. La última vez que Turquía pidió notificaciones rojas contra oficiales israelíes, en 2014, no hubo un solo arresto.